Supongo que a todos los amantes de la guitarra nos ha pasado lo mismo alguna vez. Empieza una canción que no habías escuchado antes y de repente, antes si quiera de empezar a cantar, escuchas las primeras notas de una guitarra que ya conoces y no necesitas más, vienen firmadas, sabes quién es el guitarrista que las está tocando. Creo que llegar a ese punto significa los máximo como guitarrista. Encontrar tu sonido, dejar tu esencia en la pulsación de una cuerda. Va mucho más allá de la técnica, de lo rápido que puedas tocar o la buena digitación que tengas.
Como guitarrista (en mi opinión nos pasa a todos cuando empezamos a tocar) al principio me veía seducido por virtuosos del estilo de Satriani, Vai o Malsteem. Era bestial escuchar a aquellas verdaderas máquinas capaces de ejecutar los dibujos más complicados de cualquier partitura. Pero con el tiempo, fue precisamente la falta de alma de su mecánica la que me hizo perder el interés por su música. Me llegaba más una sola nota mantenida durante segundo en Lucille (la vieja guitarra de B.B. King) que los dos millones de fusas y semifusas que cualquier virtuoso pudieses introducir en medio segundo.
Paso a paso fui descubriendo otra clase de guitarristas que imprimían más alma que técnica en su sonido, y es en ese momento en el que el músico funde su alma con su instrumento cuando nace el sonido. Por eso cuando escuchas tocar a Slash sabes que es él y no es otro; cuando notas la caricia de los dedos Mark Knopfler haciendo vibrar las cuerdas no te cabe la menor duda de quien es; cuando escuchas un riff de Angus Young o Keith Richards, un solo de Clapton, el wha wha de Hendrix... Hay tantos y tan buenos.
La música es otra lengua, otro idioma, y como tal no transmite mejor el que mejor habla, sino el que pone la pasión de su alma en su discurso.
Después de más de una década en la carretera, el pasado 26 de marzo a través de un escueto comunicado en su página web, JET anunciaban su disolución.
After many successful years of writing, recording and touring we wish to
announce our discontinuation as a group. From the many pubs, theatres,
stadiums and festivals all across the world it was the fans that made
our amazing story possible and we wish to thank them all. Thank you, and
goodnight.
Después de muchos años de exito de componer, grabar y viajar queremos anunciar nuestra disolución como grupo. Desde los numerosos pubs, teatros, estadios y festivales alrededor de todo el mundo fueron los fans quiene hicieron posible nuestra aluciante historia y nos gustaría agradecerselo a todos. Gracias, y buenas noches.
La banda formada en 2001 por los hermanos Nic y Chris Cester, junto a Cameron Muncy y Mark Wilson, explotó en 2003 con el single "Are You Gonna Be My Girl?", personalmente me llegó a través de un anuncio de una compañía telefónica. El sonido era brutal, rock 'n' roll puro, dos guitarras, un bajo, una batería y la desgarrada voz de Nic Cester que me hacía recordar algunas de las mejores voces del rock clásico de finales de los 60 y la década de los 70. No podían negar sus influencias, para mí era puro rock, sin etiquetas, sonaba exactamente a lo que pretendía.
Fue mi chica quien se compró su primer disco "Get Born", desde el primer día se lo secuestré. Era increible, tenía un sonido tan clásico que parecía mentira que estuviese grabado en un momento en el que los discos eran (y son) sobreproducidos. A parte "Are You Gonna Be My Girl?", su primer álbum incluía los singles "Cold Hard Bitch", "Roll Over DJ" y "Look What You've Done", y la excelente colaboración de Billy Preston, sí, el único músico acreditado junto The Beatles en toda su discografía, un privilegio que ni siquiera Eric Clapton llegó a tener.
Mi tema favorito era la balada "Move On" con esa guitarra acústica, el slide y ese ambiente tan nostálgico.
"Get Born" llegó a vender más de 4 millones de copias en todo el mundo y su carrera despegó como el propio nombre de la banda indica. Después llegaron "Shine On" en 2006 y "Shaka Rock" en 2009. No llegaron a tener el éxito comercial de su predecesor, tal vez porque ninguno de los dos incluía ningun tema a la altura de "Are You Gonna Be My Girl?", en cualquier caso eran dos discos de puro rock sincero. Para el recuerdo el single de presentación de "Shaka Rock" "She's A Geneius" con ese videoclip homenaje a Cheewaka.
No tuve la fortuna de poder verlos en directo. Me quedo con ese mal sabor de boca.