Sólo hay que mirar a nuestro alrededor un ligero instante para ver hasta que punto nos hemos adentrado en el remolino del inhodoro que nos rodea. Echándo un ojo a los periódicos, a los noticiarios, a nuestras familias o incluso a nosotros mismos podemos comprobar cómo la mierda nos arremete en espiral y hemos llegado a un punto de no retorno en el que la marea de este water que es nuestro actual y vigente sistema sociopolítico nos arrastra sin remordimientos hacia el sumidero. Es un momento en el que no puedo dejar de pensar que tal vez Nietzsche tenía razón cuando decía aquello de "Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo.
Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de
ti."
Hemos llegado a nuestra actual situación por puta codicia. Queríamos el pack completo, siempre estar más arriba, y de tanto subir nos hemos acabado cayendo, y no hemos terminado. Hace más de 300 años, primero con los gremios y más tarde con los sindicatos, que se empezo a luchar por derechos que aquí en nuestro país nos arrebatan cada viernes por decreto. Pero lo peor es que nos lo merecemos, porque lo que se tardó en conseguir en cientos de años, en apenas los últimos quince años lo hemos tirado por la borda por querer convertirnos en aquello contra lo que deberíamos haber luchado y tantos otros antes que nosotros lo hicieron. Hemos querido transformanos en algo que no eramos, nos hemos endeudado hasta el cuello para hacerlo -ellos no lo necesitaban- y cuando se ha acabado la cuerda, nos hemos dado cuenta que la teníamos atada al cuello. Divertido ¿no? Si miras hacia abajo los pies que cuelgan son los tuyos, capullo. Mira tu nómina, ¿eres tú el que paga o el que cobra? Le has dado tu voto a quien defiende al que te paga. ¿De verdad creías que te iba a solucionar la vida? ¿Qué te la iba a facilitar?
Y mientras pensaba en todo esto una estrofa me venía a la cabeza.
"There's room at the top they're telling you still
but first you must learn how to smile as you kill,
if you want to be like the folks on the hill.
A working class hero is something to be.
If you want to be a hero well just follow me."
"Hay una despacho en la cima donde te dicen que puedes estar,
pero primero debes aprender a sonreir de la misma forma que a matar
si quiere ser como los de ahí arriba.
Un héroe de clase obrera es algo que admirar.
Si quiere ser un héroe, bien, sigueme."
Es la última estrofa de la canción "Working Class Hero" de John Lennon, no llega a cuatro minutos, una voz llena de rabia acompañada por una guitarra acústica, toda ella claramente influida por Bob Dylan; dejándo constancia de los problemas sociales que vivió desde su más tierna infancia en Liverpool, y dando una única solución: la lucha, el inconformismo.
Supongo en que todavía no he perdido la fe en que en algún momento estemos dispuestos a levantarnos e intentar cambiar todo lo malo que nos rodea. Si ese día nos llega, tal vez, y sólo tal vez seamos dignos de admiración.
Me considero adicto a las canciones que tienen la muerte como trasfondo en sus letras, esos mensajes de busqueda de redención, de arrepentimiento, de despedida, incluso de cierto sarcásmo. Suelen tener una ambientación muy épica en su instrumentación, el cantante suele poner toda su energía en la interpretación y el resultado final hace que me ponga los pelos de punta.
A lo largo de la historia de la música hay una cantidad ingente de ejemplos, ¿quién no conoce algún Réquiem o alguna marcha fúnebre? Pero de lo que yo estoy hablando es de la visión de la música rock sobre este tipo de canción.
Uno de los primeros ejemplos que me viene a la cabeza es "A Day In The Life" de The Beatles. Escuchar a John Lennon cantando la primera estrofa casi me hace llorar.
"I read the news today oh, boy
About a lucky man who made the grade
And though the news was rather sad
Well, I just had to laugh,
I saw the photograph"
"Leí las noticias hoy oh, tío,
sobre un hombre afortunado que alcanzó su meta.
Y aunque la noticia era bastante triste,
bueno, me tuve que reir,
ví la fotografía"
La canción en sí es una pasada, en mi opinión, lo mejor que nunca hicieron The Beatles. Con el interludio de McCartney, los crecendos de la orquesta, increible, triste y alegre, como la propia vida.
Otro ejemplo, aunque estrictamente no se tiene porque entender como que habla de la muerte es "Free Bird" de Lynyrd Skynyrd. En realidad se dice que la letra de la canción nació de una pregunta que se hizo Allen Collins, guitarrista de la banda, estando con su novia y dándose cuenta de que la música era lo primero en su vida, muy por encima de su pareja. Sin embargo, después de ver el final de la banda y escuchar detenidamente la letra, no puedo dejar de imaginarla como un interrogante sobre su legado artísico:
"If I leave here tomorrow
Would you still remember me?"
"Si me fuera de aquí mañana,
¿me seguirías recordando?"
Al igual que "A Day In The Life", "Free Bird" empieza también con un par de giros de piano, aunque en su caso pronto le acompaña una introducción de guitarra con una delicada melodía de slide, y ambas van evolucionando hacia una explosión final. The Beatles con el crecendo de la orquesta y Lynyrd Skynyrd con un aumento del rítmo de la canción y uno de los mejores solos de guitarra de toda la historia del rock.
Como decía, hay una muchísimos ejemplos, pero me gustaría resaltar el protagonismo de Mark Tremonti en esta temática en dos canciones distintas, de dos álbumes distintos y con más inri aún en dos bandas distintas: Creed y Alter Bridge.
La primera de ellas sería "One Last Breath" del CD de Creed "My Sacrifice", el arpegio de guitarra de Mark se introduce con suavidad dentro de tu cabeza para no abandonarla nunca, mientras casi como un susurro la voz de Scott Stapp te narra la historia de alguien que ve como poco a poco abandona su cuerpo y nadie es capaz de reternerlo en él. Tanto el estribillo como el puente final son una barbaridad:
"Hold me now, I'm six feet from the edge
and I'm thinking that maybe six feet ain't so far down
Sad eyes follow me,
but I still believe that there's something left for me.
So please, come stay with me,
'cause I still believe there's something left for you and me,
for you and me"
"Agarrame ahora, estoy a seis pies del borde
y estoy pensando que tal vez seis pies no sean tantos.
Ojos tristes sígueme,
pero sigo creyendo que algo se quedó allí para mí,
por favor, quedate a mi lado,
porque sigo creyendo que algo se quedó allí para tí y para mí,
para tí y para mí"
La fortuna que tuvo Creed, es que gracias a su éxito pudo promocionar este tipo de canciones con videoclips muy potentes.
La otra canción de la que hablaba es "In Loving Memory" del álbum de debut de Alter Brigde "One Day Remains", la canción está compuesta por Tremonti a modo de despedida de su recientemente fallecida madre. Si has visto a un ser querido marchitarse en el hospital, o si simplemente le echas de menos es imposible que no se te empañen los ojos escuchándola, la voz de Myles Kennedy, repito como en el anterior post, uno de mis cantantes favoritos, es simplemente perfecta. Para ejemplo, otra vez el puente y el estribillo:
"I've never knew what it was to be alone, no
Cause you were always there for me
You were always there waiting
But now I come home and it's not the same, no
It feels empty and alone
I can't believe you're gone
And I know, you're a part of me
And it's your song that sets me free
I sing it while I feel I can't hold on
I sing tonight cause it comforts me"
"Nunca supe lo que eera estar solo, no,
porque siempre estabas allí para mí,
porque siempre estabas allí esperando.
Pero ahora vuelvo a casa y no es lo mismo, no,
todo está vacío y solo.
No puedo creer que te hayas ido.
Y sé, que eres part de mí,
y esta es tu canción que me libera.
La canto mientras siento que no puedo abrazarte,
la canto esta noche porque me reconforta".
Espero que quede mucho, nunca se sabe, pero cualquiera de estas me encantaría en mi funeral.